You told me again you preferred handsome men
but for me you would make an exception.
Volviste a decirme que preferías hombres guapos,
pero que conmigo harías una excepción.
Hay veces que creo, con algo de escepticismo porque también ordenan el mundo las circunstancias, que todas las personas vivimos las mismas experiencias, atravesamos por las mismas emociones y nos enfrentamos a parecidas peripecias. Voy a contar el día que quise ser Leonard Cohen. Te recuerdo bien en el Chelsea Hotel. I remember you well in the Chelsea Hotel.

Y tras esta peripecia marina, regresaba cada noche al hotel para volver la espalda a la multitud, you just turned your back on the crowd. Cenaba algo rápido y subía a la habitación a descansar.
Cierta noche justo cuando las farolas de la calle recibieron la eléctrica orden de encendido, llamaron a mi puerta con dos toques suaves que figuraban unos finos nudillos. En un primer momento decidí no abrir la puerta, pues una visita yo no podría tener allí más que por equivocación. Pero aquellos sonoros y suaves nudillos repitieron los dos pequeños golpes y no me quedó más remedio que abrir la puerta de la habitación. Al abrirla, una joven rubia, llena de pecas, ojos azules y muy bella se apareció ante mí, hablando un auténtico inglés de Inglaterra.

Nuestra conversación no fue más allá de unas entrecortadas palabras de cortesía. Me pidió perdón por haberme molestado, y por su error, y continuó andando dándome la espalda, por el pasillo de la segunda planta buscando la habitación de Chris. "Es evidente que esta chica no es Janis Joplin. Ni éste es el Chelsea Hotel". No importa, me dije, no somos guapos, pero nos queda la música. Well never mind, we are ugly but we have the music.
Si ella hubiese sido Janis Joplin y aquel hotel canario el Chelsea, sin duda, se hubiera quedado conmigo. También es verdad que yo no era Leonard Cohen. Así que, como aquella no era forma de ir a dormir, decidí cambiarme de ropa y acercarme a tomar una copa a un bar cercano a la bocana del puerto, donde ponían buena música.
And that´s was the reason and that was New York. Y ésa fue la razón, por la que un día quise ser Leonard Cohen, haciéndome pasar por Kris Kristofferson, pero la bella joven que se equivocó de habitación no quiso ser Janis Joplin, y hacer conmigo una excepción, supongo que no tendría alma de artista. Ni siquiera sabía quiénes era Leonard Cohen y Janis Joplin; y, posiblemente, lo único que le quedaba era la belleza; me consolé pensando que yo no puedo cuidar de todos los petirrojos caídos. I don´t keep track of each fallen robin.
Las vivencias que nos hacen sonreír al recordarlas, aunque sean disfrazadas.
ResponderEliminarEs lo que tiene la poesía, nuestra poesía interior.
¡Saludos!